comunicación, redes sociales, social media, miami, venezuela¿Cuántas veces nos sucede que decimos cosas y los demás entienden algo completamente distinto?. Peor aún ¿cuántas veces sienten que los estamos atacando mientras nosotros sólo queríamos expresar nuestra opinión tranquilamente? Algo, definitivamente, nos está fallando en el proceso de la comunicación y lo primero que se nos ocurre pensar es que no estamos aplicando la comunicación con asertividad.

Como bien hemos dicho en varias oportunidades, al expresarnos, no sólo entra en juego lo que decimos, sino la forma en que lo hacemos y la expresión corporal que usamos.  Todo influye y hay que estar atentos.

Un ejemplo claro de que no sólo las palabras influyen en la asertividad podría ser el siguiente:  imagine que va en su carro y el conductor de adelante coloca la luz de cruce al lado derecho. Segundos después, decide cruzar al lado izquierdo a donde usted se está cambiando, impidiendo que logre avanzar. ¿No es esto completamente confuso e irritante? El conductor no fue coherente, ni explícito en su “diálogo”.
La asertividad es una conducta que nos permite expresar lo que pensamos, deseamos y sentimos, de una manera positiva, clara, concisa y prescindiendo del ataque y la ansiedad, respetando nuestra persona y los derechos de los demás ; permitiendo, idealmente, conversar y encontrar soluciones prácticas que beneficien a la mayoría de las partes -o a todas-.
La Comunicación asertiva tiene una particularidad: no manda mensajes con doble sentido. No lleva adornos ni disfraces. Sólo que tampoco lleva pistolas ni cuchillos.
Lo que hace a una comunicación verdaderamente asertiva es: establecer un contacto visual sereno, tener una posición corporal relajada (evitar las tensiones); hablar con un tono de voz claro, sin titubeos; expresar concretamente lo que se siente, se piensa y se espera; palabras que demuestren que lo que el otro necesita, y quiere, es tomado en cuenta “¿qué te parece?” “¿qué piensas?; y por último, pero no menos importante, plantear soluciones.
Uno de nuestros lemas es #hagamoscomunicación. Hoy, lo aplicamos más que nunca invitando a todos a aplicar la asertividad en nuestra vida. Ser sincero, directo, respetuoso y usar un mensaje corporal correcto, puede dar un giro importante a nuestro día a día. ¡Que nos aproveche!