¿Cuántas veces se nos pasan por la cabeza ideas grandiosas con las que podemos hacer negocios? ¿En cuántas conversaciones no sale eso de “yo sería feliz haciendo…”? Bueno, hace tres años nos cansamos de conversar en futuro, de quejarnos del presente, de ver los sueños con nostalgia. Compartimos con ustedes este testimonio:

“El 26 de junio de 2009 fue mi último día de trabajo, lo recuerdo porque fue la última torta de cumpleaños que me regaló una empresa ajena en la que trabajara. Duré unas semanas disfrutando de la vida sin horarios, de hacer yoga a media mañana y desayunar en casa. La idea de gastarme la liquidación en un viaje era maravillosa. Pero un día, después de encontrarme con una amiga/colega, de hablar de la universidad, de recapitular los mil y un proyectos que juntas o separadas hicimos, me acosté a dormir con la última frase que le dije, atravesada entre el corazón y la cabeza <tranquila, cuando tenga mi oficina habrá una terraza para reunirnos>. Me levanté y ya mi familia comenzaba a delegarme las cosas de <quien no hace nada>, y entonces lo decidí: quiero hacer mi empresa, quiero vivir mi sueño, quiero mi terraza de reuniones, clientes que cambien al mundo, quiero… quiero y voy por ello. De ahí pasé al proceso creativo, el nombre, los colores, el logo… qué hacer ya lo tenía más claro, mi profesión es casi mi religión, estoy convencida de su poder. 
Fueron meses de diligencias, de preguntar a amigos, de mantenerlo en secreto de los no tan amigos, de diseñar, de hacer mapas mentales, de comenzar a buscar por dónde comenzar, de sacar cuentas, de estirar el dinero. Así, el 21 de noviembre tenía ya unas hojas tamaño oficio con un montón de sellos y la primera factura a pagar. Crea Comunicaciones C.A. nació, y sin baby shower.
De allá hasta hoy han pasado muchas cosas, tantas, que duré dos semanas para escribir esto. En un país donde ser emprendedor no es una profesión, donde trabajar desde casa/piscina/o cualquier lugar con wifi no es trabajo… es un <tema>. Sin quince ni último pasaron 2 años, decidir dedicarme enteramente a <Crea> no fue fácil, pero si quería convertir este proyecto en realidad, si quería tener la fulana terraza para reunirme, éste era el único camino. Pasé por todos lados como pasa una niña disfrazada un día cualquiera en un centro comercial, sin importarme nada, pero consciente de todo.
De pronto <Crea> tenía twitter, blog, facebook, tarjetas, dossiers y ¡clientes en los que creemos!, pero faltaba algo. Este año ha sido de grandes retos, afortunadamente de grandes logros. El equipo de Crea Comunicaciones creció, y juntas crecimos.

Para mí es un honor, una sonrisa en la cara y en el estómago, una esperanza, también como no, dolores de cabeza, decisiones difíciles, reuniones complicadas, noches en desvelo, semanas de análisis. Pero es una hija que veo crecer, es un sueño de vida que estoy VIVIENDO, y eso me llena.

Sin cuentos de hadas pero con realidades bonitas, celebramos nuestro cumpleaños. Estoy en mi sueño/realidad y tengo excelente compañía para irlo expandiendo. La convicción de nuestro gran futuro no es ego, es pasión y constancia.” Carla Alvarenga, directora de estrategia y socia fundadora de Crea Comunicaciones.
Con una botella de vino y una rica cena celebramos nuestro #CREAcumpleaños