Recientemente, Crea Comunicaciones cumplió 9 vueltas al sol (sí, esta es nuestra forma -astrológica- de decir cumpleaños). Históricamente, ese número no es uno más del montón y aquí descubrirán por qué.

Para honrar de una manera íntima y especial este aniversario y  lo que hoy es nuestro lugar de trabajo, de encuentro y de refugio, decidimos darle valor a la sinceridad, a la experiencia y al conocimiento.  Así nació la idea de compartir con ustedes una entrevista que nuestro #teamCrea  le hizo a Carla Alvarenga, directora y fundadora de Crea.

¿Listos para leerla y conocer sobre su «hijo creativo»? ¡Aquí vamos!

 

1.- ¿Cómo nace Crea Comunicaciones?

C.A.: Con los años he descubierto que hay una forma de definir tu vida y es a través del contraste: saber dónde NO quieres estar o lo que NO quieres hacer. Eso fue lo que me hizo salir del lugar en el que estaba, a pesar de ser mi mejor momento profesional. Quería creer que mi profesión/pasión daba para más. A la par, estaba en mi peor momento personal, pero eso me motivó a hacer algo para mi, desaba creer en mí otra vez.

Así nació Crea Comunicaciones, como un acto de fe. «Creo en un mejor mundo más allá de los intentos» es parte de mi BIO.

 

2.- ¿Con cuántos clientes inició la agencia?

C.A.: Con ninguno. El primer cliente formal de Crea -omitiendo los que me buscaban a mí personalmente como consultora- llegó casi año y medio después de su nacimiento.

[Me dicen valiente y no por la canción de Scarlett Linares, jeje]

 

3.- ¿Cómo manejar que los socios de Crea también sean amigos?

C.A.: Con respeto, humildad y amor. Poniendo los límites entre roles con respeto, aceptando los errores con humildad y manteniendo el amor como lo más valioso.

 

4.- ¿Cuál dirías que es el tipo de cliente que hace falta en el portafolio de la agencia?

C.A.: Me gusta la versatilidad con la que nos hemos manejado durante todos estos años; sin embargo, confieso que tengo un deseo que aún no he podido hacer realidad: clientes en el área del sexo, como sex shops, moteles, night clubs.

También he tenido otras fantasías más intelectuales como: salud femenina, centros de formación y arte.

 

 

5.-Como líder de la agencia, ¿qué lecciones crees que le has dejado al team?

C.A.:  Creo que la lección ha sido diferente para cada miembro que ha pasado por el equipo o permanece en él. Sin embargo, por lo que me han podido decir, estos aprendizajes sobresalen: creer en uno mismo y su capacidad de crear; conocerse mejor, como profesional y como persona; la importancia del auto-conocimiento, la resiliencia y el discernimiento.

 

6.- ¿Y qué lecciones te ha dejado el #TeamCrea?

C.A.:  Muchísimos. Considerando que empecé esta agencia con 23 años, puedo decir que mi adultez ha sido producto de Crea y del equipo, porque además este ha sido el centro de mi vida durante todos estos años. Sería injusto discriminar los aprendizajes porque todos han sido determinantes en quien soy hoy.

Quizás crecer emocional, mental y espiritualmente ha sido el mayor. Pero en mi  top 3 están:

  1. Creer: no en vano nació nuestro mensaje clave «creer, para crear». Creer en mí y en todos.
  2. El éxito como líder yace en hacerse imprescindible, manteniéndose valioso.
  3. La disciplina y la disposición pueden superar el talento.

 

7.- ¿Cuál crees que es el reto más importante que tienen las marcas en la actualidad?

C.A.: Reinventarse cada dos meses sin perder la esencia y entregarse a la audiencia (literal).

Además, creo que hay un reto mayor: las marcas que aún no nacen o que están por nacer tienen que comprender que cada vez más el mercado exige autenticidad y personalidad. Ya no más «estar por estar».

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 8.-  ¿Cómo las áreas de contenido y estrategia de Crea se han adaptado a los cambios?

 C.A.: Me parece que Crea Comunicaciones nació con una concepción de la comunicación adelantada a su momento. Eso nos permitió posicionarnos como una agencia de alta calidad profesional con el valor estratégico y 360 de la comunicación. Al igual que a nivel organizacional, nacimos bajo las figuras de coworking y tele-trabajo, lo que debimos modificar porque la idiosincrasia nacional no lo digería adecuadamente.

Actualmente todos en el área estamos mutando, debemos hacerlo. En este sentido, de momento, nuestra ventaja ha sido migrar hacia un servicio con mayor capacidad estratégica. Un valor agregado a la comunicación digital y al marketing de contenidos.

En contenidos hemos migrado a algo más visual y con mayor practicidad, más lúdico y más directo.

Creo que si la constante en la vida es el cambio, en comunicación es un sinónimo. A veces me gustaría que nos adaptáramos de manera más ágil, pero bueno, soy millennial 😉

 

9.- ¿Cuál es el secreto para emprender en Venezuela y mantener una agencia por 9 años?

C.A.: Estoy segura de que para cada emprendedor y rubro será diferente, pero en mi caso el secreto es: mucha perseverancia, calidad, lealtad a los valores de la empresa, a mi misma y, por supuesto, toneladas de resiliencia.

Una amiga/colega inventó una frase que nos define: «hay que empujar el carrito», sin mirar a los lados, sin mirar el futuro, solo fiel a lo que te motiva. A esto algunos le pueden llamar fe.

Ahora, hablando más estrictamente en negocios, creo que hay algo muy importante que sumar: apertura y humildad. La fuerza y voluntad que tenemos los emprendedores que alcanzamos superar los 3 años y convertimos un emprendimiento en empresa puede engordar la auto-importancia. Ciertamente, tenemos que reconocernos las habilidades, pero llega un punto en el que para poder pasar de nivel hay que bajar la guardia y aceptar que no podemos hacerlo todo, especialmente, porque no lo sabemos todo. La asesoría y apoyo en las áreas que no son nuestras destrezas naturales son vitales para poder salir adelante (y seguir).

 

¿Qué les pareció esta entrevista? Podríamos seguir hablando de mercadeo, emprendimiento, trabajo en equipo, Venezuela… ¿Verdad? Así de interesante es hacer comunicación durante casi una década. Si les gustó esta celebración del noveno #CumpleCrea, déjennos un comentario en Instagram (@teamCrea). Mientras tanto,  nos retiramos lentamente para seguir haciendo comunicación (y comer torta).